martes, 27 de diciembre de 2016

EL MANTERO

Es diciembre y las aceitunas están aún verdes aunque ya han abierto las almazaras. Las olivas están preñadas de fruto pero carecen de peso porque no ha llovido a tiempo. Hogaño se producirá un aceite excelente pero escaso.
La mañana está fría y con una espesa niebla que se adhiere a las hojas de las olivas y, cuando hacemos vibrar sus ramas, cae una lluvia fría e intensa sobre nosotros que resbala por los impermeables que nos protegen.
Mientras unos varean la oliva ya vibrada a otros nos toca "tirar de la otramanta".

Ya hacía casi 30 años que no tiraba de ella y, ahora, en mi madurez y sin entrenamiento físico me cuesta mucho más.
Aquí presento a un mantero, tirando de la manta, en una apacible mañana cerca del mediodía cuando ya ha salido el sol.